Vivimos tiempos confusos, llenos de ruido, de humo, de pretensiones y muy pocos hechos. Es el mundo “fácil”, rápido, lowcost que un mercado desbocado parece que impone. En tesas aguas tan turbulentas, estamos las agencias de publicidad, consultores, editoriales, etc, tratando de sacar la cabeza por encima del hombro.

El producto, ya no es un fin en si mismo.Es el principio de una relación con el cliente
Este es un mercado impulsado por motivaciones humanas pero dominado por argumentos racionales. Esta es la oportunidad