Cuando la Publicidad de Salud, ya no es Publicidad.

Uno de los entornos más activos en este mundo conectado, es la salud. Tanto a nivel profesional como personal, la salud es un driver que impulsa a compartir, crear, opinar… conectar.

Y es de eso de lo que trata todo, de nuestra capacidad de conectar con un colectivo, para poder ser parte del mismo.

Cuando hablamos de publicidad en el sector salud, inevitablemente tenemos que hablar de marcas. Sean productos, servicios o instituciones, luchan cada día por tener un pedazo del pastel en las ventas en su sector.

Esta lucha se libra tradicionalmente mediante la fuerza de ventas, materiales para la visita, formación, reuniones, estudios, eventos, RRPP y mucho contenido digital,CRMs, desde apps (de dudosa utilidad y continuidad) hasta cuentas de SM. Este es el resumen. Ya está. Este es el problema.

Es la influencia y su capacidad de alcanzar un objetivo lo que define una buena o mala comunicación

El fin de una marca es generar influencia, para cimentar un crecimiento sostenido de sus ventas a pesar de la competencia. Sin entrar en algo esencial como los atributos del producto, su precio o acceso, una marca que pretende tener influencia realizando un plan de marketing tradicional, es muy posible que esté tirando su dinero. ¿Cómo saberlo?

Este es uno de los principales problemas de la comunicación en salud. No se mide su impacto o se hace de manera muy pobre. Los impactos, las visualizaciones, las menciones en prensa… tan solo indican la cantidad de presupuesto que se ha destinado a este menester. 

Es la influencia y su capacidad de alcanzar un objetivo lo que define una buena o mala comunicación.

La influencia no se consigue con un folleto, una visita o una reunión. Esto son impactos. La influencia se alcanza cuando se genera una preferencia, y en un mundo donde las diferencias entre medicamentos empiezan a ser leves y muy subjetivas, tan solo las marcas que consigan conectar con su público, lograrán transformar sus preferencias.

Conectar es una palabra muy genérica y muy profunda al mismo tiempo. Significa pasar el filtro de la mediocridad, ser relevante, pero también la decisión de invertir tiempo con la marca.

Conectar no es impactar, es ser parte

¿Por qué demonios va una persona a emplear su tiempo (profesional o personal) interactuando con una marca? Conexión.

Conectar no es impactar, es ser parte. Ser parte de un colectivo profesional, dando mucho y recibiendo en función del valor que aportes. Conectar es escuchar, más que hablar. Es pasar mucho tiempo, entendiendo la complejidad y la idiosincrasia de un colectivo. Conectar es responder cuando toca, no cuando uno necesita. Es tener una implicación personal, porque cada profesional es un individuo único, (esto lo saben bien las fuerzas de ventas, que son las que tienen el peso de esta conexión).

La tecnología ha cambiado un entorno muy sólido

Pero la comunicación en salud, no está compuesta sólo de marcas, profesionales e instituciones. También están los pacientes, de hecho, es lo más importante. La capacidad e influencia de estos colectivos no tiene dudas en un mundo conectado. Esta capacidad está impulsada por la facilidad que tienen para conectar entre ellos, con los profesionales y con la sociedad, cosa que una marca nunca tendrá.

Hoy más que nunca son conscientes de esta capacidad y tienen encuentros realmente interesantes para cualquiera que trabaje en el sector, como el organizado por #FFpacientes en el primer encuentro de pacientes blogueros. Pacientes que generan contenidos (Aquí podréis seguir también el evento). Una fuerza de la naturaleza que no será igualada por ninguna marca por mucho que lo intente.

¿Que hacer entonces? observar, escuchar, respetar, entender, impulsar… con una humildad sin precedentes.

Para generar influencia, necesitas atención. Para que te presten atención, necesitas conectar. Para conectar, necesitas ser parte

La publicidad en salud ya no es publicidad. O al menos “eso” que llamamos publicidad, que comparte los objetivos de la misma, pero que en forma y en contenido no es lo mismo.

Se trata de interactuar, de dar, ser poco a poco, de conocer quien es quién, de responder a sus objetivos impulsando a profesionales y pacientes antes que de “impactar” con un mensaje.

Para generar influencia, necesitas atención. Para que te presten atención, necesitas conectar. Para conectar, necesitas ser parte.

¿Tu marca es parte de su comunidad, o tan solo la impacta?

Si tienes dudas al respecto, siempre puedes tener una ilusión para conseguirlo.

…Sigo