Reflexionando sobre los premios Aspid

Celebrando Aspid

Ayer se celebró la XVIII Gala de los Premios Aspid (Publicidad iberoamericana de Salud y Farmacia) y hay que reconocer que tras 18 años en el negocio, saben como reinventar su certamen. El método es sencillo: no cambiar.

De esta manera comenzaba en estas fechas un post con la misma intención de comentar mis impresiones y de esta misma manera vuelvo a hacerlo. De eso tratan las entregas de premios, se erigen como mecanismos por los cuales los miembros de la profesión  intentan adoptar  atributos de antaño rechazados per se, mediante la entrega de títulos, condecoraciones y medallas. Los premios tienen poco que ver con los resultados de las campañas o la relación con su público, ni si quiera con la calidad, pero es lo que hay.

Una vez más un elenco de agencias, entre las que se diferencian las “asociadas” y las “otras”, nos reunimos frente a un montón de trabajos, unos malos, otros buenos y algunos excelentes, mirándonos de reojo. Unas cabreadas y criticonas por no ganar y otras pomposas y arrogantes por haberlo ganado todo. (Ganamos mal y perdemos peor… así somos).

Nunca he sido un fan de estos premios, sí de su intención. Con demasiadas categorías, demasiados jurados de diversas procedencias, demasiados intercambios entre agencias afines o asociadas… Los Aspid siguen siendo a día de hoy el escaparate de nuestra profesión, cada vez más atrincherada en asociaciones corporativistas o por el contrario, exaltadas por la libertad que da la anarquía de pertenecer solo a tu propio trabajo. Como premios, no son la bomba, pero sin embargo otorgan una gran satisfacción al recibirlos. Los Aspid siguen siendo la referencia del sector de comunicación de salud y una gran excusa para relacionarse con marcas y anunciantes. Mis felicitaciones un año más a los organizadores del certamen.

Este año, he sentido un poco más de lo mismo, pero menos. Me explico: reconozco que disfruto mucho más cuando los premios son en Barcelona. No por cercanía sino por el ambiente, alegre y abierto a comentar. En Madrid en cambio, no sé, a lo mejor es cosa mía, pero ver a algunos responsables de agencias celosos de que nadie se acerque a su cliente me recordaba más a un guardaespaldas que a una agencia.

Respecto a lo importante, las piezas: mucho de lo mismo. Registros clavados, uso masivo del Shutterstock, copys que son primos, conceptos que son vecinos… Por eso creo que la mayoría de los galardones se otorgaron de forma correcta: a los únicos que destacaban. Me ENCANTÓ la campaña “Potencia Inmunosupresora” para Novartis, un trabajo de Bubblegum. Enhorabuena. Creo que junto con las nuestras era la única que me emocionó.

Respecto a otros temas, destacar los estudios de mercado presentados, que vienen diciendo algo así como yo lo entendí: “sois idiotas, no tenéis ni idea, no sabéis lo que queréis, no nos gusta competir, esto no es rentable”… lo cual me dejó de una pieza. Cuando al fin parece que se presenta un estudio “útil” de la AEAPS y ¡zas!… una presentación fea, confusa y dejada en formas y en resultados. A ver, estoy de acuerdo en que la forma de convocar concursos de un tiempo a esta parte está resultado cuando no abusiva, bastante agresiva. Afortunadamente NO pasa en la mayoría de los casos. Pero todos sabemos a qué jugamos y con quién y si no te gusta el juego pues eso… pero si sigues jugando no muerdas la mano que te da de comer. Lo que me hace gracia es que este problema que venimos sufriendo las pequeñas agencias desde hace años, ahora lo sufran también las grandes… y es ahora cuando les duele. Antes éramos “de segunda”… pues bien, bienvenidos todos… ¡¡hagamos una fiesta!!

Poco más que decir, salvo que en estos casos lo mejor es seguir compitiendo y hacerlo muy duro. En el caso de ilusionlabs, tenemos claro cual es nuestra competencia: el tipo del espejo. Cuando uno compite por uno mismo, para construir un futuro sin ataduras basado en una excelencia diaria en cada trabajo, solo queda superar lo que ya conseguiste. Y este año, nos hemos vuelto a superar con dos Aspid:

Aspid de Oro por campaña de RRPP dirigida a público general para FEDER:

 

La cual disfrutamos de modo especial y agradecemos a todo el equipo la confianza y el trato recibidos.

Y por otro lado un diploma a la mejor web por “DORMIDINA“. Aquí hago un llamamiento, ya que no se puede comparar el trabajo de una gráfica de un anuncio con el de una web. El segundo necesita más trabajo, más talento, más engagement y sobre todo, más ilusión:

Espero que os gusten tanto como a nosotros ¡y al jurado!… Y por si alguien duda, ambas son un éxito en resultados.

Con todo esto, tan solo quiero agradecer a los organizadores de los premios Aspid que una vez más sean la excusa para que se hable de buena publicidad, de salud, de marcas y de agencias. Es un trabajo inestimable al que algún día habrá que hacerle justicia por lo mucho que impulsan el negocio.

…sigo

Te invito a seguirme a través de Twitter o Linkedin.

También puedes conocer mi Proyecto personal, donde no dejamos de innovar en comunicación de marcas de salud cada día.