El Target ha muerto

EL TARGET A MUERTO

Es un secreto a voces, un desencuentro esperado, un drama plausible: se nos ha muerto el target.

Aquel que tanto y tan bien justificó nuestros planes y estrategias. Ese que tan bien creíamos conocer. Nuestro amigo fiel, nuestro eterno pilar y eterna excusa.

El target ha muerto, larga vida al target.

Unos dicen que fue poco a poco, un proceso lento y doloroso. Acabó por rendirse, no podía más y sencillamente se murió. Estaba harto de ser un número, de estar representado en porcentajes , su vida carecía de sentido. Un día al ver su nombre en el pié de una gráfica de ppt terminó por dejarse morir. ¡Pobre target!  que poco tenía que ver con todo aquello. Nada sabía de números ni de estadísticas. Dicen que el target murió de incomprensión. El solo sabía de emociones, de sentimientos de impulsos y eso no se puede medir, tan solo se puede sentir…

El target se dejó morir.

Visto de otro modo, es normal que esto sucediese. Nuestro caminos han evolucionado de forma diferente; cuanto mas humano se hacía, mas número le representábamos. Cuando el buscaba un trasfondo, defendía una idea, tenía valores… nosotros le ofrecíamos productos, ofertas, banners y newsletters. Cuando el buscaba significados, conexiones y proyectos en común, nosotros le dimos citas pasadas de moda, frases hechas  y palabras huecas.

¡Se nos ha muerto el target!

Otros creen que fue de golpe, sin avisar. Que un día dejó de vivir y ya está, que el mundo en el que se movía, habitaba, se desenvolvía y se comunicaba, lo invadían marcas sin personalidad, pasión, posición ni opinión.. tan solo cifras. (… como no, eso mata a cualquiera).

Dicen que se sintió utilizado, usado ninguneado, que solo le queríamos para engrosar nuestras estadísticas, justificar nuestra falta de decisión y como no para pasar por caja antes de irse. Nunca nos dimos cuenta que a veces no compraba, pero que siempre influía. Por muy tímido que fuese, sencillamente era eso que ahora llaman ” espectador silencioso” que no abulta, pero sin duda cuenta.

Creo que todo empezó cuando vio una campaña donde el supuestamente aparecía representado por una anodína foto de fondo de imagen… una de esas que valen para un roto y un descosido, que le pones cualquier logo y quedan bonitas..  una de esas que cuestan tan poco. Y es que no hemos cuidado a el target. Nos hemos preocupado por analizarle, medirle representarle, hablar por el excusar nuestros errores y validar nuestros aciertos.. pero lo que nunca hemos hecho es comprenderle.

El target a muerto.. se ha quitado la vida pero números y estadísticas están ahí. el solo dejó una nota de despedida: “nunca me habéis entendido, me voy”.

Yo, que siempre he sido muy fan de las conspiraciones, tengo la teoría de que el target sigue vivo, que su muerte es tan solo una farsa. El target se se cambió de nombre, ahora se llama “personas”.. cambió de lugar… ahora evita que se le vea en los lugares donde se le busca Y sobre todo cambió de estilo de vida, ahora dice lo que piensa, se reúne con los suyos, es más consciente de su capacidad de influencia. Exige más que nunca, y sobre todo… ahora ha decidido que los números tan solo representan a quien los idolatra.

El target somos nosotros. El target, no estaba muerto, estaba de parranda…  o eso me gusta pensar.

 

…sigo

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