Error: nuevo modelo

Este blog ha sido originalmente publicado en el blog de la AEAPS (Asociación Española de Agencias de Publicidad en Salud) lo que aquí se publica es una reproducción del mismo blog:

Las bacterias aumentan su tasa de mutación de forma acusada cuando se enfrentan al “estrés” de la falta de recursos energéticos, esto en gran medida se produce por una serie de errores genéticos. Mientras las condiciones de vida son buenas, las bacterias no necesitan tasas de mutación excesivamente altas, porque sus estrategias de ese momento están bien adaptadas al entorno. Parece ser, que la tolerancia al error y al cambio producido por este, es mayor cuanta mas necesidad se tiene.

No soy biólogo, es mas, estudie letras. Pero la imagen de las bacterias, me trae directamente una idea a la cabeza: las agencias de publicidad… Mas especialmente las especializadas en salud. Estamos en un entorno muy delicado, extremadamente cambiante y en el que nos hemos dado de bruces una falta enorme de “recursos energéticos”. Perdonadme si meto la pata, pero es lo que tiene ser de letras.

Prometo no volver a insistir en los cambios tan profundos que estamos viviendo. Son obvios. La recesión mundial, los recortes en el gasto farmacéutico, las normativas sobre recetas de medicamentos, la “Guía de buenas prácticas en la publicidad de productos sin prescripción”, los decretos ley . Todo esto nos ha llevado a los dramáticos tijeretazos en los equipos de marketing y ventas, y a sus presupuestos…

Que queréis que os diga, estamos en una industria que no ha parado de cambiar desde que la conozco. ¿hemos cambiado las agencias de comunicación? ¿somos capaces de ofrecer alternativas?.. ese, es el problema. Pretender hace lo mismo que hace 20 años aplicando diferentes tecnologías y lenguajes, me resulta tan poco estimulante como menos rentable. Lo de siempre ya no vale, no es una frase, es un hecho.
Cuando el entorno camba de forma tan drástica y rápida. Cuando se dan una serie de cambios sociales entorno a la comunicación. Cuando todo esto que llamamos crisis, no es mas que el nuevo tablero de juego permanente, no es momento de cambiar la oferta al cliente. Es momento de cambiar desde la base el modelo de negocio. ¿Pero cual?

Como ya he dicho antes, soy de letras y poca idea tengo de cual es el camino a seguir. Lo que si se, es que toca experimentar y eso conlleva errar. En ocasiones, el error abre senderos que le sacan a uno del camino de las verdades absolutas y aceptadas. Si tenemos razón (y esta claro que no la llevamos) uno se queda donde esta. Pero si por el contrario no la tiene, no le queda mas remedio que explorar.
Los cambios de paradigma, parten de la constatación de que las predicciones no se cumplen… Y señoras y señores, nadie había previsto lo que estamos viviendo.
Por eso, mas que nunca tenemos que abrir caminos nuevos, negando incluso nuestra propia estructura tradicional como agencias. Esto nos va a llevar a meter la pata de forma notoria, pero no queda otra. O exploras nuevos modelos, o esperas a que alguien los encuentre y domine. Para cuando trates de adaptarlo, el mismo modelo de éxito estará obsoleto. Así son la cosas.
Para innovar, hay que experimentar y para esto hay que equivocarse mucho y muy fuerte. Cuando nos equivocamos, ponemos a prueba nuestras certezas, para adoptar nuevas estrategias. Ojo, el error no nos abre puertas, tan solo nos obliga a buscarlas.
Pero…¿están nuestras estructuras preparadas para el error? Si no es así, es imposible la innovación. Y esta, no es un cambio de logo, o un nuevo soporte. Es dilapidar las estructuras existentes, para crear unas nuevas mas ágiles, dinámicas, colaborativas e innovadoras.
El error es ruido. Produce molestias, disgustos, tumultos… Pero cultivar ideas en entornos libres de ese ruido, resulta tan aséptico como previsible. Nos repetiríamos. Eso es lo que esta pasando. En una cultura bajo el huracán, los errores se penalizan deforma brutal, es mas, se presume de “no cometer errores”… Por lo tanto de no experimentar, de no arriesgar, de no innovar. ¿De que nos quejamos? Somos el fruto de nuestra cultura de empresa.

Pero, esto, no son mas que divagaciones de un tipo de letras, no me hagáis demasiado caso. Lo que si es cierto es que el mundo esta cambiando a una velocidad que la industria de la publicidad no ha sido capaz de asimilar. Por mi parte tengo claro quien soy, cual es la esencia de mi agencia y a lo que se dedica hoy… Que dista mucho de lo que se dedicaba hace un solo año. Por esa regla de tres, no tengo ni idea a lo que se dedicara dentro de dos. Hay que adaptarse a las necesidades cambiantes de un mercado, no al contrario. Hay que interactuar con el.

Hay tres palabras que me apasionan cuando van juntas: experimentación, interacción e innovación… Y creo de corazón, que son la única vía para seguir disfrutando con la comunicación en salud.

…sigo

Jose Antonio Alguacil (Fefo)
Un tipo que escribe anuncios
Ilusion labs