Toda una historia

Me dedico a la comunicación de marcas en salud. Actualmente es un negocio convulso, los cambios en las estructuras de las multinacionales (tanto en el lado de las marcas como en el de las agencias), los recortes provocados por las diferentes crisis, las restricciones legislativas, las tecnologías de la información… todo hace de este mundo un entorno cada vez mas hostil, mucho mas competitivo… y según algunos, muy poco atractivo. No estoy de acuerdo.

Puede que desde la perspectiva de un recién llegado, desde la mirada fraccionada de alguien que solo mire por un mismo lado del escaparate, o sencillamente cualquiera que tenga una experiencia temporal en este mundo, la sensación de escapar del mismo es inmediata.

Tengo la fortuna de ser hijo de publicista. A su vez, mi padre trabajó gran parte de tu carrera, en la industria farmacéutica, la cual es el germen de todo este mundo al que nos dedicamos cada vez mas profesionales.

Hoy he tenido una agradable cena, con los miembros de la AEAPS (Asociación Española de Agencias de Publicidad de Salud) a la cual pertenece mi agencia. Es muy agradable ver que detrás de todas esas grandes agencias, hay unas personas aun mas grandes. Un par de veces al año tienen la costumbre de reunirse, para hablar de todo menos del negocio, lo cual significa que se habla del mismo, pero desde un punto de vista mas personal. En esta primera cena como representante de ilusion labs, hemos tenido el placer de comentar sobre como y porque se comenzó este negocio.

Es inevitable hacer mención a personas que han influido (y afortunadamente influyen) en la comunicación en salud en España:  Carlos Grova, Pepe Alguacil, Ricardo Barajas, Enrique Alda, Jesús Jimenez, Manolo Perez… y muchos otros. Unos activos y otros jubilados (que no retirados), han hecho de esta profesión lo que hoy es. Gracias a ellos y a los clientes que confiaron en sus estrategias, nosotros trabajamos donde lo hacemos y los productos que lanzaron, recogieron grandes beneficios. Se inventaron literalmente una profesión.

Recodando (y charlando) habitualmente con muchos de los citados. Viendo su pasión encubierta con escepticismo. Su conocimiento desgastado por la paciencia… es normal escuchar críticas y muy bien justificadas. Su labor ya está hecha.. algunos están todavía en ello liderando las principales compañías de comunicación en salud, cuando no asesorándolas. De ellos es normal, y diría que justificado las críticas y decepciones. Pero ¿que hay con las “nuevas” generaciones?

He de reconocer que sencillamente me encanta lo que hago, con quien y como lo hago. Creo que tengo claro cual es mi función y que quiero conseguir. Cuando escucho algunas voces quejumbrosas, desgastadas, enfadadas, malcriadas por tiempos de mejores (menos cuestionados)  presupuestos, me pongo verde. Este negocio está enfermo de referencias: no sabemos de donde venimos, y tenemos mucho menos claro a donde vamos.

En mi opinión (como siempre cuestionable), todo esto empezó siendo un oficio aplicado a un sector: la salud. Como pasa con los oficios bien desarrollados por gente competente con los años, se profesionaliza. Todas las profesiones tienden a expandirse, a crecer, a optar por nuevas opciones que den soluciones a sus clientes… y deja de ser una sencilla profesión, para convertirse en un mercado. Este, abrumado por tendencias, índices, crece y crece hasta llegar a ser multinacional. Ha dejado de ser un mercado para ser una industria.

Todo esto, es positivo. El problema (como casi siempre) es como asumimos los cambios. Pocos son ya los que tienen referencia de que el mimo al cliente, es mas importante que reportar a la central . Casi nadie se acuerda que es mas importante aportar un valor al cliente antes de calcular la rentabilidad por cabeza en la agencia. Y ni hablemos de buscar nuevas y mejores alternativas a las palabras: “eficacia y seguridad” eso quiere decir discutir con un cliente, que posiblemente no lleve mas de 3 años en la industria y requeriría de un ejecutivo mejor formado (mas gastos).

¿que ha pasado?… pues que en esta pregunta se nos ha pasado el “nos”

¿que NOS ha pasado?… pues que a veces, recordar una historia, es sencillamente valorar lo que hacemos. Y como bien sabemos, si no valoramos quienes somos y lo que hacemos, nadie lo hará por nosotros.

Tan solo espero, que pronto todas estas personas que han creado, influenciado y que siguen luchando en este mundo de marcas en salud, sean capaces de ponerse de acuerdo para escribir una historia de personas que un día decidieron escribir anuncios para médicos y crear toda una industria.

…sigo