¿Estamos preparados?

Desde hace tiempo que no escribo en este blog. Los acontecimientos personales como es de costumbre , superan con creces a la realidad.

En este tiempo de pausa, hemos pasado de año, y como suele pasar, recibo algunos correos sugiriendo temas a desarrollar. Lo curioso al caso es que este diciembre lo que mas me han pedido fue : “predicciones para el 2011”.Como soy publicista y no vidente, en realidad no tengo ni puñetera idea de lo que nos viene. Y de saberlo.. a vosotros os lo contaría ;)

En cualquier caso, estoy escandalizado de lo que he llegado a leer por ahí estos primeros meses del 2011 . Se esta produciendo un gran cambio entorno a la comunicación de marcas (y en las de salud en especial).. como en casi todo, hay quien pretende erigirse como predicador y gurú de turno, cuando lo único que están haciendo es repetir lo que otros ya han dicho, sin aportar mayor valor del que tiene ser un medio de transmisión. Estoy harto de los gurús… y me refiero a gurú, a quien tan solo es capaz de hablar del trabajo de otros, y no de la experiencia propia. De hablar con palabras de otros y no con una opinión personal. Son un mal con fecha de caducidad, con la demanda de la incertidumbre.

Incertidumbre, que gran palabra. Hace 5 años la negábamos, hoy es nuestra mascota preferida, esta a la que acudimos cada vez que no somos capaces de conseguir nuestros objetivos. Incertidumbre… Todos la utilizamos para decir algo sencillo: no tengo ni idea de lo que va a pasar.

Partiendo de esta base, no soy capaz de predecir lo que viene (no puedo), pero si plantearé algunas preguntas, que siempre me han gustado mas que las repuestas:

¿Estamos preparados para lo que viene?

Se nos llena la boca de tecnología, 2.0… pero en realidad ¿de que estamos hablando? hay mucha información, pero lamentablemente asimilar la información pocas veces está lejos de entenderla, y en muchos casos estamos perdiendo el rumbo y la coherencia de lo que hacemos y del porqué lo hacemos.Vendemos marcas dentro del mundo de la salud, y todo lo que se aleje de este concepto es una perdida de dinero y esfuerzos.

Hay que tener en cuenta que a la hora de vender, hay dos claras vertientes: la caza (tradicional, en busca del cliente. Invasiva y agresiva) y la pesca (a la espera de recibir al cliente ofreciendo un contenido que atraiga su atención). La una no quita de la otra, es mas, se necesitan mutuamente para ser efectivas. Y en estos términos, la tecnología está condicionando de manera grave toda una sociedad.

Repito mi pregunta (perdonad la insistencia) ¿estamos preparados para lo que esto significa? me explico en 4 sencillas preguntas, y aportando unas pocas evidencias:

¿Podemos controlar lo descontrolado?

Un mercado donde los consumidores finales se agrupan y hacen una presión sobre las marcas y no al contrario.

Una red de información de libre acceso, donde, aunque una ley local impida publicar algo, un espacio web extranjera si puede…

Un entorno donde la tecnología es invisible pero todo lo acapara… Lo veo muy difícil.. pero antes de tratar de “controlar” o influenciar, hay que asimilar la situación y ver que lugar juegan nuestras marcas en todo esto

¿Podemos inspirar?

Una industria donde las minorías activas dirigen a las masas pasivas.

Un escenario de juego donde se denuncia (lícitamente o no) lo que no gusta de las marcas y fabricantes, y estos han de manejar de manera sincera, rápida y efectiva la situación, lejos de los comités, los comunicados y las formalidades que el mercado NO tiene ni pretende tener.

¿Podemos expresas emociones?

Un entorno de diálogo en tiempo real, donde las conferencias, lo comunicados, las ruedas de prensa son comentadas, criticadas, redireccionadas en tiempo real, donde se puede saber la reacción de un mercado al salir de la sala …

Un momento donde la oportunidad de tener una voz dejará de ser algo voluntario, para convertirse en la obligación de tener una opinión. Donde el lenguaje tendrá que ser plano, y honesto, porque de otra manera sería automáticamente rechazado.

¿Podemos aportar valor?

Me refiero a un entorno donde el propio mercado nos dejará de lado si lo que tenemos que ofrecer es poco o nulo.

Una forma de vender que inevitablemente pasa por el filtro de la tecnología al promocionar, distribuir, vender y reportar… pero no por separado, si no como una masa holística compacta.

Un entorno empresarial con menor tendencia a la competencia y mayor interés en la colaboración, será mas prolífico y con mayor valor conjunto.

Seamos honestos, no estamos preparados para ninguna de estas evidencias de las que hablamos en todos sitios y a todas horas. No estamos preparados para nuestras propias predicciones y futurologías (que son ya nuestra realidad).

En mi opinión el cambio no solo es inevitable si no que, es necesario.Al igual que lo fue en los 50, 60, 70, 80, 90… ahora tan solo, lo que ahora el cambio viene con hormonas. No tenemos que perder de vista nuestro origen,nuestros objetivos y lugar porque si no este regresará a nosotros con mas fuerza. El filósofo Salvador Pániker dice en su libro asimetrías: “ la historia de la ciencia e incluso de la cultura, se define por un momento de alejamiento del origen esto, paradójicamente retroalimenta un impulso de recuperar nuestro origen”

Estos cambios están afectando de manera grave al mundo de la comunicación. Una industria en declive crónico por la falta de oferta y aporte de valor, marcada de forma directa por las directrices financieras. Las grandes corporaciones han perdido su origen. Esto ha hecho que las multinacionales sean caras, poco receptivas y menos efectivas, en pos de las pequeñas agencias locales, especializadas en mercados, disciplinas o incluso en clientes específicos. No es momento de añadir tamaños, si no talentos a la comunicación

¿Está preparada su agencia?