las marcas claras y el chocolate espeso…

…Y es que el miedo lo inunda casi todo. Veo miedo en cada esquina, en cada proyecto, en cada movimiento, pero sobre todo veo miedo en cada iniciativa, miedo a las personas.

Normal, la situación se define con esa palabra tan de moda.. Incertidumbre. Me molestan las palabras “nicho” es decir, las que escuchamos una y otra vez  para justificar nuestras acciones y rellenar nuestro lenguaje, pero que en el fondo (y en la forma) no dicen nada. Incertidumbre, innovación, excelencia, riesgo, compromiso, objetivo, motivación, talante….” en un principio todas ellas tenían tanto valor como significado, eran una fuente de inspiración, pero al ser tan frecuentemente utilizadas para justificar cualquier situación, que estas se corrompen, pierden su valor y ridiculizan a quien las pronuncia gratuitamente .

Se han convertido en escudos, en “mantras” en donde refugiar el verdadero lenguaje de las personas.Cuando alguien dice incertidumbre, yo entiendo miedo. Cuando hablan de innovación yo intuyo cambios. Cuando hablan de excelencia escucho “no cometer errores”. Cuando dicen compromiso capto filedidad. Con objetivo, falta de opción. Motivación, artificio. Con talante, inocuo…. así podemos seguir hasta que nos cansemos. El problema está que el lenguaje publicitario en general está barnizado por un registro tan distante de las personas como de su significado real.

¿porque ocurre esto?¿cual es la función?… no tengo ni la mas mínima idea. No escribo este blog para dar respuestas, si no para plantear preguntas…

Lo cierto es que el miedo puede ser un factor determinante en todo esto. Volvamos a las personas: hace tiempo hablando con un psiquiatra, me comentó que lo mas duro en ciertas terapias con las personas obsesivas era el “desmontar” al personaje que llevan dentro. Por lo visto este tipo de perfiles, por algún motivo relacionado con la infancia, adquieren unos complejos tan grandes, que como defensa, el cerebro elabora una personalidad basada en el perfeccionismo (no cometer errores.. lo errores son debilidad) y en la recreación de la persona que quiere representar. Es decir, se inventan una personalidad que reacciona a los estímulos externos, tal y como se supone que “el personaje” tiene que actuar, no como la persona en sí desea. De este modo, elaboran una coraza irreal contra el mundo, que en si mismo perciben como una amenaza. Está claro que esta actitud es tan dañina para si mismos que de no ser corregida puede derivar en otros daños mucho mas graves (si cabe) .Cuando los especialistas quieren tratar a estos pacientes obsesivos, no actúan como cualquier persona, la cual reconoce el problema y actúa. Ellos lo niegan una y otra vez, viendo cualquier terapia como un engaño, una amenaza contra lo que representa su ser (o lo que ellos creen que son). Este tipo de tratamientos, se centran en hacer ver al paciente de la falta de realidad en la que viven, en como aceptar sus debilidades y apreciar sus virtudes… en definitiva, como encajar en su entorno y relacionares con este de una manera saludable.

Os planteo un juego: donde los Psiquiatras dicen “paciente”, pongamos “marcas”. Sencillo, ¿no? De este modo reinterpretemos la historia:

Muchas marcas por algún motivo relacionado con sus inicios, adquieren unos complejos tan grandes que como defensa,  elabora una personalidad basada en el perfeccionismo (no cometer errores.. lo errores son debilidad) y en la recreación de la marca que quiere representar. Es decir, se inventan una personalidad que reacciona a los estímulos externos, tal y como se supone que “el personaje” tiene que actuar, no como la marca en sí desea. De este modo, elaboran una coraza irreal contra el mundo, que en si mismo perciben como una amenaza. Está claro que esta actitud es tan dañina para si mismos que de no ser corregida puede derivar en otros daños mucho mas graves (si cabe) .Cuando los especialistas quieren tratar a estas marcas obsesivas, no actúan como cualquier producto, el cual reconoce el problema y actúa. Ellos lo niegan una y otra vez, viendo cualquier terapia como un engaño, una amenaza contra lo que representa su ser (o lo que ellos creen que son). Este tipo de terapias, se centran en hacer ver al a la marca la falta de realidad en la que viven, en como aceptar sus debilidades y apreciar sus virtudes… en definitiva, como encajar en su entorno y relacionares con este de una manera saludable.

¿que os parece?¿funciona, no?

Antes de publicista, me considero un observador, un humanista.Estamos en una sociedad compuesta de seres humanos, se que esto resulta obvio pero al decir que  las empresas están formadas por personas, (aunque inexplicablemente lo oculten) y que por lo tanto se rigen bajo las mismas normas, esto no resulta tan sencillo de decir.

Todas las empresas se orientan a vender sus productos o servicios a las personas, aglutinadas en otras empresas, o individualmente. Si es así… ¿porque demonios olvidamos las reglas básicas de comunicación?  lo que quiero decir es que si estamos en un mercado compuesto de seres humanos, hay que actuar como estos y no ponernos la coraza de “empresa” distante y vacía, arrogante y anticuada…la cual tan solo la utilizamos de 8 a 5 de la tarde.

pongamos un supuesto: Si acabo de conocer a alguien en un bar y al charlar, este tipo me dice: “la incertidumbre que me produce cruzar por ese semáforo, es tan solo equiparable al compromiso que tengo de hacerlo. Tendré que innovar en lo que se refiere al camino, porque tengo claro el objetivo, asumiré el riesgo.”.. no se vosotros, pero pensaría que se ha golpeado la cabeza o se ha sobrado con las cervezas… pero normal normal no sería decir: ” me acojona cruzar por esa calle, pero como no llegue antes de comer a casa mi mujer me corta los huevos, así que lo mejor es cambiar de acera y llegar cuanto antes porque  no quiero bronca para la hora de la siesta…”

¿cual de las dos versiones habéis entendido? ¿porque las empresas y las personas que en ellas habitan de 8 a 5 hablan así? ¿porque la comunicación en salud está tan contaminada de palabros (fuera de lo técnico)? ¿no se dan cuenta que es un lenguaje vacío y deshumanizado y  nada efectivo? ¿poque no hay una conciencia mayor sobre este asunto, ya que este es un mercado (mas que ningún otro) de las personas?.. y lo peor que corren el riesgo de ser parodiados…

Como publicista, me siento muy identificado con el papel del psiquiatra.. tratando de decirle al paciente que mucho de lo que dice, no es real, suena falso, está deshumanizado y sobre todo fuera de lugar. Es difícil, hay que hacerlo con datos, experiencia, medios y pasión… porque si no, seremos como tantos otros que en vez de corregir la enfermedad, la harán crónica.

Las personas hablan como personas.. vamos que se entienden. Las personas cometen errores como método de aprendizaje. Las personas tienen miedo… y las personas pertenecen a un entorno social y afectivo. Hacer todo esto no les excluye de perder su sitio en la sociedad, es mas con esto lo aseguran.Creo que las marcas en salud tienen que reaccionar y humanizar su ego… para por fin conseguir el afamado vínculo afectivo con la marca.

Eso si, antes de decir algo real, algo honesto y algo que importe… ¿sabemos realmente lo que tenemos que decir?

…Bienvenidos de vacaciones a todos!