Colaboraciones Contributivas

Todo el mundo parece estar “abrazando” la nueva mentalidad social media 2.0. El mundo poco a poco, se convierte en un lugar mejor donde vivir. Todos sabemos de todos, elegimos la publicidad que queremos que nos llegue, estamos geolocalizados, trabajamos desde casa, encontramos pareja por internet y pedimos las pizzas por el mismo método. Nos reencontramos con nuestra infancia, la llevamos en el bolsillo y lo mejor de todo es que es precisamente ahí, donde habita nuestro “micromundo” (para los mal pensados, esta frase no tiene connotaciones sexuales, si no tecnológicas).

En realidad esto no es así. Lo quieren pintar así y lo mas probable es que el futuro “pinte” parecido, pero HOY las cosas no son tan 2.0.

La mentalidad 2.0 cuesta… cuesta muuucho. Pero no cuesta a las personas, creo que muchos ya están embarcados en este proceso (ni mas ni menos el 99% de los que leéis este blog)  las instituciones mas conservadoras (y las que menos) no son muy dadas a los cambios radicales, y esta lo es. Para los que nos movemos dentro del  mundo de la salud, nos resulta muy complejo sacar un nombre de un anunciante “atrevido”. Si, existen múltiples experiencias en interrelación con el consumidor … pero no dejan de se anécdotas.

Por otro lado, están las personas reticentes a coger un móvil de trabajo fuera de su horario laboral, ni te cuento a geolocalizarse o a tener a sus jefes en el facebook. Trabajar desde casa no es una sustitución saludable de espacio laboral, sino una ampliación de horario. Dar “señales” de vida desde un smartphone  fuera de tu oficina,  significa  joderse la jornada definitivamente.

Perdonad si soy muy sarcástico y negativo, pero es que últimamente me estoy pegando entre la realidad y la fantasía como Alicia.

Me explico: conferencias, libros, blogs, tweets… parece que ser el tipo mas presuntuoso en lo que se refiere a social media es muy rentable, porque cada vez salen mas gurús de pacotilla (pacotigurús) hablando de lo que la vida online “es”… y lo que la vida online “será”. Juegan al miedo, al desconcierto. Es lógico, el miedo es una herramienta de influencia y cuando se habla de algo que no se conoce es fácil caer en el exceso.

No me gustan los Pacotigurús, abusan de lo que se está formando y retrasan lo que vendrá. Es lo que sucede cuando metes miedo a la gente, se paraliza. ¿Cual es la realidad 2.0 en España?… dura. El 73% de la población española se relaciona poco o nada a través de las redes sociales (y para muchos internet es una forma de pasar la tarde en el trabajo)… Una cifra devastadora cuando lo que se pretende es comunicar de manera efectiva a través de dichos canales. Sin embargo, es el único (mal llamado) medio que aumenta en su consumo de forma alarmante. Dentro de poco, ya no abrazaremos el social media, nos arrasará como un tren.

El social media no es tecnología, de hecho poco tiene que ver con ella. Es mas una corriente, una tendencia de la raza humana a relacionarse. Lo que pasa es que la tecnología ha facilitado (y multiplicado) las posibilidades. Ante lo desconocido, lo primero es el miedo, después la aceptación para llegar mas tarde a la acción. Es un proceso natural. Pasará y no por internet o las marcas o las acciones 2.0, pasará porque es a lo que todos tendemos y no es mas que a tener nuestro espacio, relacionarnos y vivir nuestra vida para compartirla. Sencillas palabras, complejo concepto. Si entendemos lo digital, lo social no es tanto un medio, sino los rasgos de una nueva cultura de comunicación mas amplia, aplicable a todo y a todos, nos toca hacer una nueva lectura de lo que todo esto significa. Podemos seguir pensando, debatiendo, divulgando sobre lo que todo esto significa, pero la tendencia es la que es y todos estamos metidos en ello (aunque muchos ni lo sepan). Esto no es un juego, hay demasiados intereses como para no tomárselo en serio.

Poniendo ejemplos (que en principio no parece que lo sean) de esta cultura social, colaborativa y digital, lo mejor son las empresas de servicios. Estas pequeñas entidades, en muchos casos unipersonales, con altísima carga en talento, mas capacidad de trabajo y sobre todo una capacidad de innovación que deja a las grandes corporaciones muy lejos.  De hecho históricamente estas pequeñas empresas eran subcontratadas por las grandes corporaciones para que realizasen los trabajos que estas no podían abarcar.

Para analizar este fenómeno no hay que preguntar “que está pasando” si no “porque”… “como”… y si, finalmente, “que”.

Estas pequeñas empresas que durante muchos años trabajaron (y siguen trabajando)para las grandes corporaciones, con el tiempo se dieron cuenta de que podían ofrecer sus servicios al cliente final a mejor precio que las grandes empresas y ganando mas dinero que  con estas. Lo mejor no estaba ahí, si no en que la capacidad de innovación, creatividad y efectividad era mayor, al no tener impuestos los procesos de censura que muchas empresas multinacionales tienen… todo pintaba bien exceptuando porque la capacidad “muscular” era reducida. Si el proyecto salía, la ejecución en muchos casos quedaba en compromiso… hasta que llegaron los modelos colaborativos. (ya tenemos el porque)

Ayer fui testigo directo de como tres pequeñas empresas unidas competían contra tres multinacionales de comunicación (por separado) al mismo nivel. Se trataba del primer proyecto social 2.0 de un gran (grandísimo) laboratorio en España. Para desarrollar la propuesta, no buscaban grandes nombres, sino grandes soluciones. El resultado fue devastador. Mientras las grandes corporaciones se apoyaban en datos de hace tres meses, la agrupación disponía de esos mismos datos en “tiempo real”… mientras las grandes corporaciones enseñaban ideas, la agrupación ponía en práctica conceptos globales… y mientras las grandes corporaciones enseñaban el diseño del espacio web, la agrupación mostraba como funcionaba… mientras mostraba la aplicación de la misma en un iPhone y un iPad. (he aquí el como…)

Una empresa basada en estrategia social otra en contenidos de marca y una tercera en aplicaciones juntas desbancaron a tres grandes multinacionales. Lo mejor (y mas divertido) es que las tres compañías suman un total de 4 personas… todas ellas ex directivos de multinacional. El coste de la propuesta no tenía competencia y la ejecución tampoco, ya que disponían de la agilidad de ser ellos mismos los productores. (…y el que)

Modelos colaborativos. Compartir, y hacerlo con gente afín con un motivo común. Hacerlo de forma apasionada y hacerlo desde tu entorno. Empezar a relacionarse de forma digital para terminar haciéndolo de forma física. Eso si es social, eso si es 2.0. Esto afortunadamente no es una anécdota, está pasando… y no solo en el mundo de los servicios. Los laboratorios UCB externalizan la comercialización de sus productos en los laboratorios Rovi. Pfizer copromociona marcas desde hace años (…cuanto he aprendido yo de Pfizer!) Y cada vez mas la investigación de nuevas moléculas viene de la estrecha relación entre universidades. Era tan solo cuestión de tiempo que esto sucediese en el mundo de la comunicación.

Unos dicen que es gracias a la tecnología. Yo digo que la crisis agudiza, que la falta de ideas provoca que otros las tengan, que cuando no se puede se busca, y cuando no se sabe, se pregunta. No es tecnología, es sociología. Es 2.0… tan solo la naturaleza de la raza humana facilitada por unos y ceros….