Tiempos de cambio, momento de marcas

Todo ha cambiado. El futuro será digital. Adiós a lo que conocemos por comunicación en salud. Todo es global. Las grandes decisiones vienen de fuera.

Estas frases, son la tónica habitual en los despachos de muchos de los laboratorios. Estamos viviendo un cambio, es algo en lo que estamos de acuerdo. Que hay una dirección de futuro, también. Es problema, no está en el camino a seguir, si no en emprenderlo.

Me siento realmente incómodo con esta actitud de parálisis. Mi profesión es crear y gestionar contenidos de marca en salud, y como proveedores podemos “crear” grandes estrategias que salvarán el mundo del desastre.El objetivo es mas simple, y es amortizar las inversiones en comunicación que hacen nuestros clientes. No olvidemos una cosa: el anunciante, es el que paga la fiesta.

Es comprensible que ante una situación de incertidumbre, no se tomen decisiones. Es justificable que en un entorno cambiante exista una incertidumbre. Lo que no vale, es quejarse y culpar siempre al que te da de comer, porque ahora no lo hace. Aceptemos algo; muchos anunciantes tienen miedo, están paralizando presupuestos, analizando, segmentando, haciendo previsiones, recortes y optimizaciones. ¿quien no lo haría?  Eso si, admitámoslo; si el anunciante tiene miedo y parálisis, el proveedor  se mea en los pantalones de pánico.

Es curioso, las mismas frases con las que he empezado este texto, justifican y dan alas.

1)Justifican el no mover ficha, ya no por parte de quien paga, si no por parte de quien ofrece sus servicios. Justifican las justificaciones, los llantos y los resentimientos hacia quien, hace poquito, nos daba muy bien de comer. Estoy harto de escuchar lamentaciones de las agencias, compañías de estrategia, consultores, RRPP… es que ya no hay trabajo… que todo ha cambiado, ya no es como antes… zzzz (me aburro)

2)Dan alas… estas frases impulsan, lanzan, mueven y agudizan el ingenio y el conocimiento. Que el entorno cambie, no quiere decir que desaparezca. Desde mi lado de la mesa, mi “obligación” no solo es prestar servicios que el cliente vea oportunos (eso si me aburre… pero paga mis facturas) nuestra verdadera obligación es la innovación. Tenemos la responsabilidad moral, de investigar, de aprender, de adelantar y de ofrecer todo aquello que nuestros anunciantes aún no son capaces de ver. Están muy ocupados haciendo lo que mejor saben hacer; cuidar de sus marcas. Nosotros tenemos que estar mas ocupados que ellos cuidando ya no solo lo que se dirá de ellas, si no como, donde y por quien…

Muchos hablan de folletos, de programas, de comunicación digital, campañas, RRPP, congresos, experiencias… En mi humilde opinión, en muchos casos se ha perdido el norte. Nos hemos dejado llevar por las técnicas y no por los motivos. Las técnicas cambian. Los motivos no. Nuestro motivo son las Marcas… todo lo que hagan no serán mas que acciones, contextos, mensajes mas o menos consistentes (eso lo decidirán las audiencias)… Pero al fin y al cabo, lo que nos queda tras toda esa bruma son las marcas. Y las marcas, no son mas que una promesa consistente en el tiempo.

¿van a dejar los anunciantes de mantener sus promesas (marcas)? lo dudo. Viven de ellas, vivimos todos de ellas. Nuestra responsabilidad es cuidarlas. de mantener sus promesas, de hacerlas mas fuertes y de crear espacios de encuentro, cultivo de relación y la elaboración de productos publicitarios con capacidad de atracción.

Todo ha cambiado, y parece que es algo que tiene que ver con las nuevas tecnologías. No lo creo. Es algo que viene de antes, pero el choque digital nos a abierto los ojos. Muchos lo llaman revolución, otros evolución. Yo simplemente creo que se trata de algo mas simple; un cambio de actitud de las audiencias hacia la forma de comunicarse de las marcas.

Lo que antes se hacía ya no vale. Esto resume la caja de los truenos. ¿se tiene que acabar el mundo? no lo creo. Es momento de inventar, de innovar, experimentar.. de interactuar.

Sinceramente creo estar viviendo momentos emocionantes en mi profesión. Son tiempos de cambio, son tiempos mixtos y  ambiguo, pero si algo es, en definitiva es el momento de las marcas.